marzo 21, 2006

Humilde tributo a la poesía babosa, libidinosa, sin sacarosa

Caminando entre la Pobredumbre.


Entre alturas y centuriones
He vuelto a la ociosidad de una babosa
Que mis pies se hagan despacios
Pensando en tu cintura, alucinando con tu vientre

Pero se ha bordado mi mente
Que mis ojos se burlen
Tanto tiempo, ¿Cuanto vende?
Hoy he visto tu apertura y he soñado vivir en tu liendre

En un velo despiojado
Mi espalda se curve
Que ostentosamente se paren mis labios
En un cielo despejado

Que mis manos se abrazen
Doy mis manos, se han dislocado y asado




1 comentario:

Maximiliano dijo...

Nah, todos viven de plagios, solo que nadie lo reconoce. Todos se dedican a acusarse mutuamente de plagiadores,todos son un monton de gilipollas. La, la, la, la, la, pa la cagá.